EL CLUB DE LA PLUMA

EL CLUB DE LA PLUMA

La ciudad invisible
Por Arq. H.E.Macat
Ciudadanos de una República libre, queremos romper la gruesa cadena que, en pleno siglo XXI, nos ata a la dominación de la corrupción. Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen.
Desde hoy contamos para quienes nos preocupa el estado de las cosas una vergüenza menos y una libertad más. Los dolores que quedan son las libertades que faltan. Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora de inicio de la Transparencia. La rebeldía estalla ahora en nuestro espíritu y es intelectualmente violenta porque aquí los tiranos se han ensoberbecido y es necesario dejar en evidencia a los reaccionarios permanentes que lucran con el estado y el sistema imperante. El Estado ha sido hasta aquí el refugio de los mediocres, la renta de los inútiles, la forma segura de negocios espurios de los corruptos y —lo que es peor aún— el lugar donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron la complicidad silenciosa que las cobijara. El Estado y las instituciones nacionales han llegado a ser así fiel reflejo de esta sociedad decadente que se empeña en ofrecer el triste espectáculo de sucesos de corrupción sin solución de continuidad. Los políticos pasan a ser silenciosos funcionarios al servicio burocrático y entran en una complicidad grotesca de mutilada ética y de callada burla a la gente. Hoy estamos en tiempos políticos y es cuando en un rapto fugaz la seudo decencia democrática abre sus puertas a los altos espíritus, pero para arrepentirse luego y hacerles imposible la vida a los ciudadanos con más hambre, saqueos y desolación. Por eso es que, dentro de semejante régimen, las fuerzas naturales llevan a mediocrizar la vida, y el ensanchamiento vital de organismos intelectuales no son el fruto del desarrollo orgánico y continuo, sino el aliento de la periodicidad revolucionaria.
Hombres libres de Carlos Paz a los nuevos Hombres libres de Carlos Paz: empezaremos a bucear bajo el agua y descubriremos la ciudad invisible.
Misteriosa Karlos Paz
Nuestro régimen de corrupción, opresión, fraude y robo permanente, instaurado en las instituciones democráticas del Estado es disimulado con anacrónicos planes de obras públicas, y diversas campañas publicitarias que asquean. Se fundan sobre una especie de derecho divino de los políticos a sobrevolar la realidad con guantes blancos, en busca de cajas de instituciones democráticas, decidir cuando robarlas y cuando impune, pasar a otra habiendo crecido en rangos y jerarquía. Un sistema corrupto que se retroalimenta, se crea a sí mismo, forma a su propia cría y sigue. En el sistema nace la corrupción se amplía y muere secretamente para renacer día a día en silencio. Nuestro país está en una muy buena colocación en el ranking mundial de la corrupción, mantiene un alejamiento olímpico con las necesidades de la gente.
Hoy nos alzamos para luchar contra este régimen -UN FALANGTERIO KAKISTOCRATICO- y se entiende que en ello nos va la vida.
Reclamamos un gobierno estrictamente democrático y sostenemos que el demos, la soberanía, el derecho a darse el gobierno propio radica principalmente en el pueblo participando y controlando. El concepto de autoridad que corresponde y acompaña a un político o a un funcionario en un pueblo, provincia o nación no puede apoyarse en la fuerza de disciplinas de campañas publicitarias de lavado de cerebros, extrañas a la sustancia misma de las obligaciones del mandante.
La autoridad, en un país solidario y fraterno, no se ejercita mandando con decretos, sino creando y amando: creciendo juntos. Si no existe una vinculación sana y transparente entre el que gobierna y el que es gobernado, toda acción es hostil y por consiguiente infecunda. Todo buen gobierno debe ser la guía de una acción conjunta para crecer en paz.
Fundar la garantía de una paz fecunda en oscuros Decretos, Ordenanzas o Leyes de laboratorio, a resultas de compra de conciencias es, en todo caso, amparar un régimen de no participación, pero no una de ciencia política madura para la que hoy está preparado el pueblo argentino. Mantener la actual relación de gobernantes a gobernados es agitar el fermento de futuros trastornos. Las almas de los ciudadanos deben ser movidas por fuerzas de convicción y de demostración de honradez y honestidad. Los gastados resortes de la autoridad que emana de la fuerza no se avienen con lo que reclaman el sentimiento y el concepto moderno de las democracias mundiales. El chasquido del látigo sólo puede rubricar el silencio de los inconscientes o de los cobardes. La única actitud silenciosa, que cabe en un pueblo es la del que escucha una verdad o la del que experimenta para crearla o comprobarla. Por eso queremos arrancar de raíz en el organismo de nuestra sociedad el arcaico y bárbaro concepto de autoridad que en esta adolescente democracia es un baluarte de absurda tiranía y sólo sirve para proteger criminalmente la falsa dignidad y la falsa competencia. Ahora advertimos que la iniciativa que se ingresó ante el Concejo Deliberante de aquella época de Villa Karlos Paz, -que propone un sistema de información a los ciudadanos a través de Internet (página web municipal) y terminales de consulta mediante computadoras-, no es grata para el Régimen, motivó la reacción urgente por parte del Sistema. Se incorporaron antecedentes constitucionales y legales sobre el derecho de los ciudadanos a la información, mediante la informática como indudable contribución de éstos mecanismos a la transparencia pública y a la lucha contra la corrupción y considerando que la misteriosa Municipalidad y todas las misteriosas instituciones democráticas que manejan los dineros del pueblo debe introducir nuevas tecnologías de gestión y asumir en virtud de éstas, compromisos de calidad en los servicios con sus ciudadanos, y que la transparencia debe estar cada día más cerca de la gente, facilitando la realización de trámites y consultas, la que fuera sancionada en una primera instancia con fuerza de Ordenanza con fecha 02 de Julio de 2.004, con el N° 4313, y con su artículo tercero que reza “La opción: Información Institucional al Ciudadano, deberá garantizar el acceso a la información referida a la Administración Municipal tales como: Organigrama, Presupuesto, Contrataciones, Balance Mensual, ubicación física de las oficinas.............” implica una revolución ética y una sincera apertura a la ciudadanía, pero que lejos de inaugurar una sana, transparente y nueva etapa de democracia participativa; ha motivado la inmediata adopción de una metodología reaccionaria por parte del Ejecutivo Municipal sancionando aquel misterioso 13 de Julio de 2.004, el Decreto N° 469, VETANDO misteriosamente la Ordenanza N° 4313, considerando que la norma en cuestión resulta muy amplia e imprecisa en la determinación de la información a publicar, lo que importa potenciales conflictos por diferencias de interpretación.
Idea, imagen y símbolo de la ciudad
Los intereses creados en torno de los mediocres y corruptos han encontrado en el VETO un alivio y esperado apoyo y una indiferencia fantasmal, y un silencio cómplice de quienes la promulgaron, con el predominio de una casta de políticos que no nos representan, más bien se representan a si mismos y a su secreto sistema de negociados. Se trata ahora de ahogar esta nueva voz de libertad y soberanía, mediante confusas generaciones de conflictos que distraigan la atención del pueblo. Posteriormente se insistió y al cabo de dos años logramos que nuestra exigencia fue pobremente puesta en práctica por la municipalidad, y transformado en Ordenanza, cuya iniciativa original de siete artículos, quedó plasmada en "http://www.carlospaz.gov.ar" www.carlospaz.gov.ar , “informes de Economía, Mensual y Anual incorporando como opción en el menú de inicio el acceso a la información institucional al ciudadano.”.
Se nos pretende catalogar de insurrectos en nombre de un orden que se anhela permanezca inmóvil a favor de unos pocos y en detrimento de una mayoría pauperizada, confundida y alejada premeditadamente de las verdaderas decisiones. Mientras la Idea, la imagen del veto es el símbolo de la ciudad.
Si ello es así, si en nombre del orden se nos quiere seguir burlando y embruteciendo, ocultando las cuentas institucionales y enredando en interminables conflictos los intereses de diversas instituciones de servicios que siguen saqueando sistemáticamente los dineros de la gente, proclamamos bien alto el derecho a la insurrección. Entonces la única puerta que nos queda abierta a la esperanza es el destino heroico de la juventud.
La Ciudad y sus trucos de magia.
El sacrificio es nuestro mejor estímulo; la redención espiritual de los que quieren cambiar ésta realidad es nuestra única recompensa, pues sabemos que nuestras verdades lo son —y dolorosas— de todo el país. ¿Que en nuestro municipio una ley Orgánica Municipal N° 8102 prevé —se dice—, mediante la confección mensual de un Boletín Informativo Municipal, se opone a nuestros anhelos? Pues a reformar la ley, que nuestra salud moral lo está exigiendo. El Sistema pretende acallar nuestras voces, pues se encontrará entonces con la voz del pueblo. Hoy la frialdad de la cibernética viene a clavar su daga invisible en el cuerpo caliente y en la cabeza corrupta de una sociedad enferma para cortar por lo sano. Nuestro Pueblo, que vive siempre en trance de heroísmo desinteresado es pura bondad, esfuerzo y sacrificio, no ha tenido tiempo aún de revelarse. Se ha dejado robar sin descanso. No se equivoca nunca en la elección de sus propios objetivos. Ante los jóvenes no se hace mérito adulando o comprando, o demostrando poder económico con testaferros que disfrazan nuevos emprendimientos con “llegaron las inversiones”, ahora ya lo sabemos: -son nuestros impuestos que van a ser lavados-. Hay que dejar que nosotros mismos mostremos nuevos modos de gobierno y de administración, seguros de que el acierto ha de coronar nuestras determinaciones.
En adelante, sólo podrán ser apoyados en el resto de la república los verdaderos constructores de participación, los creadores de verdad, de belleza y de bien.
Los sucesos acaecidos en nuestro municipio, allá con motivo de la Ordenanza N° 4313 , aclaran singularmente nuestra razón en la manera de apreciar el conflicto pueblo saqueado-dirigentes enriquecidos. La maduración repentina a que esto nos ha llevado cree que debe hacer conocer al todos quienes están inquietos por mejorar las cosas, las circunstancias de orden moral y jurídico que invalidan el acto verificado el 2 de julio 2004. Al confesar los ideales y principios que mueven a la juventud que apoya en esta hora única de su vida, quiere referir los aspectos locales del conflicto y levantar bien alta la llama que está quemando el viejo reducto de la opresión y de la corrupción.
En esta ciudad no se han presenciado desórdenes; se ha contemplado y se contempla el nacimiento de una verdadera revolución de transparencia que ha de agrupar bien pronto bajo su bandera a todos los hombres libres que tomen ésta bandera. Nos referiremos a los sucesos del 2.004 para que se vea cuánta razón nos asistía y cuánta vergüenza nos sacó a la cara la cobardía y la perfidia de los reaccionarios. Los actos de violencia, esperamos que nunca lleguen y -si no fuera así- responsabilizamos desde ya íntegramente, a los opresores, a los indiferentes y a los medios de información cómplices comprados, que cumplen órdenes como soldados de un ejército de puras ideas represivas. Con nuestra Ordenanza “Las Cuentas Públicas deben ser Públicas por Internet” volteamos lo que representaba un anacrónico orden corrupto y lo hicimos para poder levantar siquiera el corazón sobre las ruinas de un país desbastado en su inmoralidad. Aquellos representan también la medida de nuestra indignación en presencia de la miseria moral, de la simulación y del engaño artero que pretendía filtrarse con las apariencias de la legalidad. El sentido moral estaba obscurecido en las clases dirigentes por un fariseísmo tradicional y por una pavorosa indigencia de ideales. El espectáculo que ofrecen los panfletos de información municipal son repugnantes. Grupos de amorales deseosos de captarse la buena voluntad del futuro votante exploran los contornos del pueblo en burlas irónicas de obras que nunca se hicieron, obras que nunca se harán, actos armados para la prensa, promesas de nuevos servicios inexistentes, buscando la adhesión con los dineros del pueblo saqueado, empeñando públicamente el compromiso de honor contraído por los intereses de la municipalidad llevando atrás a grupos no inocentes de funcionarios.
En cambio el pobre funcionario del pueblo verdadero, -no el que es llevado lastimosamente en camiones a los comicios-, el que decide por si mismo, exhorta a la traición y al pronunciamiento subalterno. (¡Curiosa política que enseña a menospreciar el honor y deprimir la personalidad! ¡Política para vencidos o para esclavos! Política para complacientes de una connivencia interesada). Se había obtenido una reforma fundamental mediante el sacrificio heroico de una juventud que aún cree en el país, en la patria en los altos objetivos. Se creía haber conquistado una garantía moral y de la garantía se apoderaron los únicos enemigos de la reforma: en la página WEB ahora podemos irónicamente imprimir nuestros propios cedulones para ir a pagar nuestros impuestos y depositarlos en el agujero negro de la Administración del Sistema. En la sombra los funcionarios –gatopardos- habían preparado el triunfo de una profunda inmoralidad. Consentirla hoy comporta otra traición. Los trucos de magia nos impiden ver nuestra verdadera economía.
La ciudad invisible A la burla respondemos con la revolución ética. La mayoría silenciosa que avala la corrupción representa la suma de la represión, de la ignorancia y del vicio. Entonces demos la única lección que corresponde: insistamos, y espantemos para siempre la amenaza del dominio de la Oscuridad de las Cuentas. La sanción moral es nuestra. El derecho también. Aquellos pudieron obtener la sanción jurídica, empotrarse en la ley. No se lo permitamos. Antes de que la iniquidad continúe como acto jurídico, irrevocable y completo, apoderémonos de la de voluntad de un pueblo que necesita expresarse y arrojemos a la canalla a la opinión pública. Que esto es cierto, lo patentiza el hecho de haber, presentado el proyecto con antelación también muchas otras Instituciones y habiendo insistido reiteradamente en una mínima solicitud de contestación por escrito. Habiéndosenos negado luego de haber afirmado mil excusas sobre el mismo tema, en un silencio cómplice con idea global de la política, su hermana maestra en el arte de ocultar las cuentas. Hoy ya deberíamos tener claridad en el sistema, con las cuentas diarias on-line, con exposición diaria de las acciones del tribunal de Cuentas, que pertenecen a una acción corporativa que barca a la corrupción generalizada enquistada en nuestras instituciones, y por consiguiente, muy lejos de ser legitimadas por el pueblo son por el contrario ejecutadas a sus espaldas y en su contra. La combativa juventud intelectual que nos moviliza afirma que jamás hizo cuestión de investiduras, orientaciones políticas, ni nombres ni cargos ni funciones o funcionarios, porque esta iniciativa es para el bien de todos y no para el mal de nadie. Se levantó en contra de un régimen administrativo, hastiados y contra un método oscuro de manejar los dineros públicos, contra un concepto de autoridad. Las funciones públicas se ejercitan en beneficio de determinadas camarillas. No hay un mínimo de pudor, no se reforman ni modos, ni mecánicas, ni procedimientos ni planes ni reglamentos por temor de que alguien en los cambios pudiera perder su empleo, o quedara a la vista la negrura de sus actos. La consigna de «hoy para ti, mañana para mí», corre de boca en boca y asume la preeminencia del estado protector que cubre y lava todos los chanchullos, y si se llegara muy lejos, siempre está el camino de llegar a la Legislatura y lograr la protección de los fueros… Penoso. Los métodos políticos están viciados de una estrecha visión de la política, contribuyendo a mantener a la gente apartada de la verdad y de las disciplinas modernas de participación. Las elecciones, encerradas en la repetición interminable de viejos versos, amparan el espíritu de rutina y de sumisión. Los cuerpos partidarios, celosos guardianes de los dogmas, tratan de mantener en clausura a la juventud, a la verdad y a los altos ideales, creyendo que la conspiración del silencio puede ser ejercitada en contra de la gente, en contra de la vida y en contra de la ciencia informática que hoy es la herramienta que nos debe abrir los cerebros y hacer participar democráticamente. Es entonces cuando la oscura sociedad del Régimen cerró sus puertas a una Ordenanza que no hacía más que traer un hálito de brisa fresca, de frescura y de credibilidad, ante el temor de que fuera perturbada la plácida ignorancia del pueblo. Iniciemos entonces una sana revolución mediática y el régimen caerá a nuestros golpes. Creemos honradamente que nuestro esfuerzo ha creado algo nuevo, que por lo menos la elevación de nuestros ideales merece algún respeto. Asombrados, contemplamos entonces cómo se coaligaron para arrebatar nuestra conquista los más crudos reaccionarios. No podemos dejar librada nuestra suerte a la tiranía de una corporación, ni al juego de intereses egoístas. A ellos se nos quiere sacrificar. El que se titula dirigente de los destinos de nuestro pueblo ha dicho que “estamos malversando la credibilidad que nos brindó el pueblo”. Palabras llenas de fraternidad y solidaridad, de respeto al prójimo a la participación ciudadana; palabras dignas del jefe de una sociedad moderna. No invoca ideales ni propósitos de acción cultural. Se siente custodiado por la fuerza y se alza soberbio y amenazador. ¡Armoniosa lección que acaba de dar a la juventud el primer ciudadano de la democracia en Carlos Paz ! Recojamos la lección, amigos; acaso tenga el sentido de un presagio glorioso, la virtud de un llamamiento a la lucha suprema por la libertad; ella nos muestra el verdadero carácter de la autoridad tiránica y obcecada, que ve en cada petición un agravio y en cada pensamiento una semilla de rebelión. La juventud ya no pide. Exige que se le reconozca el derecho a exteriorizar ese pensamiento propio en los cuerpos legislativos por medio de sus representantes. Está cansada de soportar la burla del poder. Si ha sido capaz de realizar una revolución en las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de corregir los males de su propia ciudad. La sociedad jóvenes ciudadanos, por intermedio de sus iniciadores, saluda a los compañeros que se quieran sumar y les incita a colaborar en la oibertad que inicia. Hoy la ciudad empieza a ser más visible.



Arq. H.E. Macat
Adhieren: jóvenesciudadanos@hotmail.com

Etiquetas: ciudad, invisible, la

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